Audiología y Psicología

2Ë'2 <$35(1',=$-( (VR HV OR TXH DQDOL]DURQ 6NLSSHU 'HYOLQ \ /DPHWWL (O WtWXOR GH VX SXEOLFDFLyQ OR GHILQH PX\ ELHQ El oído que escucha se encuentra siempre cerca de la lengua que habla &RQFOX\HQ TXH ORV PRGHORV WHyULFRV GHO OHQJXDMH GHEHQ FRQVLGHUDU TXH VX DQiOLVLV GHSHQGH WDQWR GH ODV iUHDV DXGLWLYDV FHUHEUDOHV FRPR GH ODV PRWRUDV &XDQGR HVFXFKDPRV D DOJXLHQ HO FHUHEUR UHFRQRFH VLPXOWiQHDPHQWH OD VHFXHQFLD GH PRYLPLHQWRV TXH VH UHTXLHUH SDUD SURQXQFLDU HVRV VRQLGRV (Q QXHVWUR LQWHULRU YDPRV UHSLWLHQGR OR TXH RtPRV /DV iUHDV PRWRUDV VH DFWLYDQ D OD YH] TXH ODV VHQVRULDOHV ,PLWDPRV D QXHVWUR LQWHUORFXWRU /D HVFXFKD LQYROXFUD D WRGR HO HTXLSR DXGLRYRFDO HQ VX FRQMXQWR IRQDFLyQ LQFOXLGD 6XSRQJR TXH ODV QHXURQDV HVSHMR HVWiQ PX\ LPSOLFDGDV 7RPDWLV H[SOLFD HVWH PLVPR FRQFHSWR FRQ XQD DQpFGRWD “Escuchar a otro tocar, cantar o hablar es en cierto modo, soltarse, dejarse poner en vibración por él. Inevitablemente, integramos la manera de utilizar el cuerpo de aquel que se dirige a nosotros. Eso es lo que explica que en presencia de un tartamudo, a veces terminamos por tartamudear como él. ¡El mimetismo puede incluso ir más lejos! Hace algunos años participé en Sudáfrica en una consulta muy instructiva. Éramos siete u ocho, contando el intérprete, alrededor de un joven tartamudo extremadamente brillante y que presentaba, desde el momento en que empezaba a hablar, una dinámica muy curiosa: su cuerpo se lanzaba a una serie de movimientos descoordinados. Al cabo de un rato, me di cuenta de que todos, a excepción de mi esposa y yo, ¡estaban imitando los mismos gestos que él sin saberlo! El más agitado de todos era el intérprete, lo que era totalmente normal ya que era el más directamente implicado en la palabra del sujeto. Dos interlocutores frente a frente (o bien un locutor y un oyente) son como dos pianos instalados en una misma sala: si se tocan las teclas del primero, el segundo se pone inmediatamente a vibrar. Dicho esto, no me quiero poner medallas por haber hecho un descubrimiento impresionante. En verdad, no he hecho más que volver a encontrar y verificar intuiciones muy antiguas. El fundador del taoísmo, Lao Tse, ya había expresado esta idea en el siglo VI antes de nuestra era, utilizando el ejemplo de dos arpas”. 6NLSSHU RS FLW 7RPDWLV RS FLW E Puedes encontrar este libro en Amazon

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